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Pilar Unzalu, Consejera de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca del Gobierno Vasco, ha inaugurado, la VII Conferencia de la Red Europea de Regiones Libres de Transgénicos, que se celebra en Urbino (Italia) durante los días 18 y 19 de junio. Esta red, que está presidida por la Comunidad Autónoma del País Vasco, agrupa en la actualidad a un total de 49 regiones que abogan por la supresión de los cultivos transgénicos en beneficio de los modos tradicionales.
En esta reunión se han analizado las moratorias que algunos Estados europeos están estableciendo sobre distintas variedades de transgénicos aprobadas por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria, así como el desarrollo del convenio firmado el pasado año con la organización Slow Food, y el contenido de la reunión con el Parlamento Europeo que se celebrará el próximo otoño.
En su discurso de apertura, Pilar Unzalu expresó el claro rechazo del Gobierno Vasco a los cultivos transgénicos, afirmando que "los transgénicos chocan con la política de calidad que desarrollamos, una política de calidad que cada vez tiene un aspecto más global. Nuestros productos agroalimentarios engloban bajo un mismo concepto no sólo la calidad organoléptica sino la producción artesanal, el respeto al medio ambiente, la calidad del entorno, etc.… Cada día más los aspectos ambientales y el respeto a la biodiversidad son tomados como descriptores de la calidad de nuestros productos agroalimentarios y, como no puede ser de otra forma, los transgénicos no tienen cabida en este concepto de producción.".
Pilar Unzalu subrayó las implicaciones de las acciones que la Red esta poniendo en marcha, afirmando que hay que encarar nuevos e importantes retos, cuyas propuestas de acción se derivarán de los grupos de trabajo actualmente existentes. Entre estos retos destacó:
- Definición de un nuevo modelo jurídico de la Red de Regiones que facilite por una parte la organización de las diferentes acciones operativas que deban desarrollarse, permita crear una mínima estructura de soporte y posibilite presentarse ante instituciones y gobiernos como un nuevo organismo estable y consolidado.
- Establecimiento de un identificativo común para los productos sin transgénicos, así como un pliego de condiciones técnicas que establezcan el marco de su utilización así como los sistemas de control. La adopción de dicho identificativo así como de los pliegos de condiciones por las Regiones de la Red y por otras organizaciones como Slow Food podrá hacer que llegue a los consumidores y pueda convertirse en una referencia europea de etiquetado.
- En lo que corresponde a coexistencia, avanzar no sólo en establecer cada vez normas más restrictivas que impidan de facto la producción de transgénicos, sino también en recopilar los trabajos de investigación que se realizan en los distintos centros europeos, al objeto de poder argumentar las posiciones políticas de la Red ante la Unión Europea.
La Consejera de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca también hizo referencia al sector ganadero afirmando que "si queremos poder etiquetar y difundir a los consumidores los productos sin transgénicos, en el caso de las producciones ganaderas se debe desarrollar un trabajo previo al objeto de que realmente se puedan disponer de piensos libres de transgénicos, siendo por todos conocido que la soja, componente importante en la elaboración de piensos, es uno de los mayores problemas en la actualidad. Unir en este esfuerzo a los fabricantes de piensos, los ganaderos y la distribución será sin duda uno de nuestros objetivos".
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